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¿Qué hacer si tu web en WordPress da error?

Error en una página web en WordPress

Entras a tu web, le das a actualizar sin pensarlo mucho, y de repente solo hay una pantalla en blanco o un mensaje que no entiende ni tu primo el informático. No te pongas agonioso: los errores en WordPress tienen explicación, y casi siempre se reducen a dos cosas: se ha roto algo con una actualización, o directamente te han hackeado. Aquí te contamos cómo distinguirlos y qué hacer en cada caso.

Los errores más comunes en WordPress y qué significan

  • Pantalla en blanco (la famosa «pantalla blanca de la muerte»): normalmente un plugin o tema que se ha puesto a caucar tras una actualización, o el servidor se ha quedado sin memoria suficiente.
  • Error 500 (error interno del servidor): parecido a lo anterior, algo en el código o en la configuración del servidor no está funcionando como debería.
  • «Error al establecer conexión con la base de datos»: las credenciales de acceso están mal, o la base de datos se ha caído o corrompido.
  • Error 403 o un 404 que no esperabas: puede ser un permiso de archivos mal puesto, un .htaccess roto, o algo más turbio si ha habido manos que no pintaban nada ahí.
  • Redirecciones raras o contenido que tú no has puesto: esto ya no es un fallo técnico normal, esto huele a hackeo.

Cómo barruntar si es un fallo de actualización o un hackeo

Si el error apareció justo después de actualizar un plugin, el tema o el propio WordPress, y no hay nada raro en el contenido, lo más probable es que sea un simple choque de versiones: cosas que pasan cuando el mantenimiento no se lleva al día. Si en cambio el error salió de la nada sin que tú hayas tocado nada, hay contenido que no reconoces, o tu hosting te avisa de actividad sospechosa, entonces lo que tienes entre manos es un hackeo, no un despiste técnico.

Qué hacer (y qué no hacer) en cada caso

Lo que no hay que hacer, en ninguno de los dos casos, es ponerse a trastear archivos y ajustes sin tener ni idea de lo que se está tocando: así es más fácil liarla más que arreglarla, y de paso te va a salir un porcino de tanto rascarte la cabeza sin avanzar nada.

Si el problema viene de una actualización que ha roto algo, lo que necesitas es mantenimiento web de verdad: alguien que revise antes de actualizar, tenga copias de seguridad recientes y arregle esto en un rato en vez de dejarte el negocio parado. Si lo que hay detrás es un hackeo, con un backdoor zonzolico escondido entre los archivos esperando a que nadie lo note, entonces necesitas limpieza de WordPress hackeado hecha por alguien que sepa dónde mirar, no un intento a ciegas que puede dejar la puerta igual de abierta.

Al final, calentarte la cabeza durante horas para acabar zorromormúo y sin haber arreglado nada no compensa. A veces lo más rentable es dejarlo en manos de quien lo resuelve en condiciones, mientras tú te dedicas a lo tuyo.